jueves, 13 de junio de 2013

A la luz de mi fogón ( relatos)

A la luz de mi fogón
(relatos)

Juan Carlos Gambarotta



Prólogo

Su misión es viajar, me dijo un joven hace muchos años mientras cruzábamos el Estrecho de Magallanes. Aseveraciones similares, hechas sin que yo haya preguntado nada, me fueron dichas en otros lugares apartados del mundo. Lo que en esos casos me llamaba la atención era que lo decían dando a entender que la misión, para ser completada, debía incluir la difusión de mis impresiones. Quizás por eso es que escribo.
Asi como las preguntas generan respuestas, las sentencias también pueden generar preguntas y una de éstas, recurrente en mi vida, ha sido ¿quien soy yo? Quizás uno en parte sea lo que vive y recuerda.
Este libro consta de relatos que pueden dividirse en dos grupos: uno de ellos refiere a personajes que he conocido a lo largo de los veintidós años que llevo viviendo al margen de la Laguna de Castillos y el otro son vivencias que atesoré durante los viajes que pude hacer al haber contado con, (ahora lo sé) la mezcla perfecta de aprovechar oportunidades, buscar crear otras, tener el suficiente arrojo y mucha suerte.
Los relatos en la mayoría de los casos se centran en caracteres humanos, buscando mostrarlos tan ligados al paisaje como los encontré yo. Los temas elegidos son cosas que viví personalmente o que escuché  por boca de los propios personajes que me han motivado a escribir. En algunos casos he cambiado el apodo de las personas y he realizado algunas modificaciones a los hechos para facilitar los textos y evitar herir susceptibilidades, pero la base es real. Si aun así, estas letras hirieran a alguien, habré cometido un error involuntario.
Quiero recalcar que no he escrito pretendiendo contribuir a la historia, sino aportar mi visión sobre modos de vida con los que me he encontrado y que tienden a desaparecer. Porque la crisis de pérdida de biodiversidad trae aparejada la pérdida de muchos tipos humanos que son mas difíciles de proteger que a las especies en extinción, porque a diferencia de éstas, no pueden mantenerse en áreas protegidas.
Como siempre he querido superarme, el hecho de haber sido por mas de cuatro años el único guardaparque del país contratado para la protección de la fauna, desde el principio busqué la manera de contactarme con colegas de aquellos países con experiencia en la gestión de las áreas protegidas, término casi inexistente por aquel entonces (1991) en el léxico de los uruguayos.
Casi enseguida se me solicitó que aceptara el cargo honorario de ser el Representante sudamericano de la recién nacida Federación Internacional de Guardaparques. Acepté el desafío y cinco años mas tarde era el Vicepresidente de esa institución que por entonces tenía miembros en mas de cuarenta países.
Durante un buen tiempo utilicé casi todas mis licencias para asistir a eventos y siempre me las arreglé para luego de éstos, permanecer unos días junto a mis colegas, lo que me permitió acceder a lugares muy apartados.
Para mi, la mayor diferencia entre un turista y un viajero, es que los primeros exigen servicios, en tanto los segundos se conforman con su suerte una vez que la han provocado. Al haber elegido siempre esta segunda modalidad, pude  generar vivencias únicas y particularmente interesantes, algunas de las cuales, “las mas literarias” son relatadas aquí. Es asi que este libro incluye relatos que refieren tanto a los alrededores de la Laguna de Castillos, donde muchas veces aparece mencionado “El Puente”,(el asentamiento desde donde salen las embarcaciones que llevan visitantes al Monte de Ombúes), como lejanos lugares de América, África y Australasia.
Disfruté mucho al escribir y si lograra que el lector, al menos por unos instantes, se sintiera incorporado a los ambientes físicos y humanos que surgen en los relatos, habré alcanzado mi meta: compartir algo que creo vale la pena.  

Juan Carlos Gambarotta



No hay comentarios:

Publicar un comentario