Kiva
Monumento Nacional Bandelier, Nuevo México.
El estrecho valle del Río Frijoles presenta
altos acantilados de roca blanda y en ella, Los Pueblo excavaron sus
habitaciones. Algunas de éstas se encuentran a buena altura y a menudo hay otro
cuarto excavado hacia dentro de la roca. Curioseando dentro de ellos, se nota
el hollín en muchos techos. A todas se accedía mediante una escalera de palos
recostada sobre la pared.
Mediante un ascenso de cuarenta y dos metros
usando una sucesión de tales escaleras sujetas a una de las paredes del cañón,
se llega a una cueva natural situada a media altura porque la pared del
acantilado debe rondar los noventa metros de alto.
En el suelo de esa cueva, los indios excavaron
un “Kiva”, un recinto ceremonial de forma cilíndrica y se permite que el
público baje hasta su interior mediante una escalerita que se mete hacia abajo
en la oscuridad por una estrecha abertura.
Bajé y me quedé un rato solo allí dentro…
Estaba
sentado en el suelo de un sitio ceremonial situado en la pared de una montaña…
pasados unos cinco minutos en cierta forma dejé de sentirme un occidental y
creo que por un momento llegué a sentir cosas nuevas : ¿Respeto hacia la tribu
que vivió allí? ¿Comunión con la montaña y con mi especie en el tiempo y el
espacio? ¿Comunión acaso, con todos los seres vivos y todas las rocas del
mundo? Todo eso a la vez quizás. No se que palabras utilizar, pero sentí algo
distinto. Al mundo lo vi distinto y me sentí distinto yo mismo. Me hubiera
quedado mucho mas allí dentro, pero abajo me esperaba Rick un amigo un poco
impaciente y no quería molestarlo. Estuve poco rato dentro del Kiva, pero
estuve, y me prometí que pronto intentaría volver a ese lugar en mis
pensamientos. Al subir por la escalerita de palos volví a la luz tenue de la
cueva y al darme vuelta y encarar la gran abertura que daba al exterior, me
resultó muy impresionante la luz y ver
desde lo alto el paisaje del Cañón desde esa fabulosa ventana que
constituía aquella cueva. Un sitio muy
acertado para hacer ceremonias.
En la parte baja del valle también hay restos
de habitaciones y mas Kivas, dando la idea de que el lugar estuvo bastante
habitado.
Pero ningún europeo llegó a encontrar indios
allí, el sitio fue abandonado en el año 1500. Una vez mas la historia no escrita,
la verdadera, la que pasó, no nos revela que es lo que sucedió allí y el motivo
por el cual abandonaron ese poblado rupestre quienes ahora son llamados
“Anazasi”, nombre que les daba una tribu vecina y que simplemente significa
“los otros”.
hermoso relato, y que bello sale usted en la foto señor...
ResponderEliminarMuchas gracias por ambos elogios, el segundo, el mas inesperado.
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