viernes, 5 de julio de 2013

Relato:Kiva

Kiva

 Monumento Nacional Bandelier, Nuevo México.
El estrecho valle del Río Frijoles presenta altos acantilados de roca blanda y en ella, Los Pueblo excavaron sus habitaciones. Algunas de éstas se encuentran a buena altura y a menudo hay otro cuarto excavado hacia dentro de la roca. Curioseando dentro de ellos, se nota el hollín en muchos techos. A todas se accedía mediante una escalera de palos recostada sobre la pared.
Mediante un ascenso de cuarenta y dos metros usando una sucesión de tales escaleras sujetas a una de las paredes del cañón, se llega a una cueva natural situada a media altura porque la pared del acantilado debe rondar los noventa metros de alto.
En el suelo de esa cueva, los indios excavaron un “Kiva”, un recinto ceremonial de forma cilíndrica y se permite que el público baje hasta su interior mediante una escalerita que se mete hacia abajo en la oscuridad por una estrecha abertura.
Bajé y me quedé un rato solo allí dentro…
 Estaba sentado en el suelo de un sitio ceremonial situado en la pared de una montaña… pasados unos cinco minutos en cierta forma dejé de sentirme un occidental y creo que por un momento llegué a sentir cosas nuevas : ¿Respeto hacia la tribu que vivió allí? ¿Comunión con la montaña y con mi especie en el tiempo y el espacio? ¿Comunión acaso, con todos los seres vivos y todas las rocas del mundo? Todo eso a la vez quizás. No se que palabras utilizar, pero sentí algo distinto. Al mundo lo vi distinto y me sentí distinto yo mismo. Me hubiera quedado mucho mas allí dentro, pero abajo me esperaba Rick un amigo un poco impaciente y no quería molestarlo. Estuve poco rato dentro del Kiva, pero estuve, y me prometí que pronto intentaría volver a ese lugar en mis pensamientos. Al subir por la escalerita de palos volví a la luz tenue de la cueva y al darme vuelta y encarar la gran abertura que daba al exterior, me resultó muy impresionante la luz  y ver desde lo alto el paisaje del Cañón desde esa fabulosa ventana que constituía  aquella cueva. Un sitio muy acertado para hacer ceremonias.
En la parte baja del valle también hay restos de habitaciones y mas Kivas, dando la idea de que el lugar estuvo bastante habitado.
Pero ningún europeo llegó a encontrar indios allí, el sitio fue abandonado en el año 1500. Una vez mas la historia no escrita, la verdadera, la que pasó, no nos revela que es lo que sucedió allí y el motivo por el cual abandonaron ese poblado rupestre quienes ahora son llamados “Anazasi”, nombre que les daba una tribu vecina y que simplemente significa “los otros”.


2 comentarios: