A lo largo de su vida y dependiendo sobretodo de su altura, los ombúes se benefician o perjudican con el ganado vacuno. Hago la diferencia porque los caballos no comen, salvo raramente, hojas de árboles.
El fruto del ombú es muy apetecido por los vacunos y por algunos caballos, siendo muy común que durante el otoño cientos de ombucitos germinen en la bosta, constituyéndose en almácigos naturales.
En estos casos, la bosta cumple la doble función de germinador y de sustrato libre de pasto. Si ha llovido bien y hay mucho pasto verde, el ganado ignora las hojas de los ombucitos, pero en cuanto merma la oferta de pasto los come inmediatamente.
Es también durante los períodos lluviosos cuando los ombúes grandes tienen mas chance de que prosperen los brotes que les salen del tronco, porque algunos en pocos meses logran alcanzar una altura que los libre de las bocas del ganado.
Los ombúes grandes parecen siempre beneficiarse con el ganado, porque es allí donde generalmente lucen con mayor vigor y con hojas de un verde mas oscuro. En la Laguna de Castillos, donde he constatado menor mortandad de ombúes es donde hay ganado.
Pero si bien donde hay ganado en forma permanente es donde los ombúes grandes están mejor, esa misma permanencia de las vacas hace prácticamente imposible que prosperen ejemplares nuevos, dado que el tiempo que demanda a uno de estos arbolitos llegar a una altura de mas de un metro setenta es de varios años.
Esto representa una dificultad, porque para hacer una protección integral del monte habría que hacer muchas subdivisiones para permitir que el ganado acceda a unas u otras dependiendo de la altura del pasto tanto dentro como fuera de cada una y de la altura de los ombucitos nuevos.
Me llama la atención que uno de los lugares donde los ombúes estaban en peor estado era un predio privado que siempre tuvo ganado. Allí no parecían beneficiarse con el pastoreo y en dos años cayeron un tercio de los ombúes. Como casi todos volvían a brotar pedí permiso para alambrar esa zona y al poco tiempo los rebrotes ya habían crecido lo suficiente para salvarse de las vacas. Han pasado varios años, pero lo raro es que pese a la recuperación general siguieron cayendo algunos ejemplares. Y mas raro aun, hace dos años que ese espacio ha vuelto a estar accesible permanentemente a las vacas e igual han muerto algunos. Por ende la cosa no es tan sencilla como opinan algunos.
Hay otro factor en juego muy importante y es la presencia del pasto bermuda o gramilla (Cynodon dactylon), de origen africano. Lamentablemente este problema surge justamente cuando el ganado es retirado de un predio, porque el pasto deja de ser comido por las vacas y suele crecer mas rápidamente que los ombucitos y los tapa, a veces en pocos días.
Con todo esto ¿porque no se vuelve a poner ganado en el predio del Refugio de Fauna Laguna de Castillos?
Porque en primer lugar el área protegida no busca priorizar la protección de los ombúes por encima de las demás especies de flora. En segundo lugar porque ese predio contiene solamente el 5% del monte de ombúes, incidiendo poco en la conservación del monte de ombúes.
Y en tercer lugar, porque se está generando un monte natural distinto, pero muy interesante.

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